¡A solas con Dios, Él te dará soluciones espirituales que harán desaparecer tus montañas de problemas!

Rendirás mucho más para el Señor si sencillamente dedicas más tiempo a la oración, a solas con Dios. Si no buscas un momento de reposo y tratas de acudir al Señor, ¿cómo esperas recibir algo de Él? A solas y en silencio escucharás al Señor mejor que de ningún otro modo. ¡Porque así podrá hablarte a ti solo, y tú podrás prestarle toda tu atención y mostrarle el honor debido! Hasta Jesús tenía que levantarse al alba, antes que Sus discípulos, y alejarse por entre los cerros, o escalar la montaña, para poder estar a solas con Dios y escuchar a Su Padre.
¡Para poder oír al Señor tendrás que guardar silencio a solas en algún lugar, de alguna manera y en algún momento! ¡Debes darte cuenta de que te resulta imposible resolver tus problemas recurriendo a tus propias fuerzas, tienes que ansiar desesperadamente la solución que pueda darte Dios, dejar todo lo que estés haciendo, y escuchar! Ayúdanos, Jesús, a recordar que no podemos seguir adelante sin la visión celestial que Tú das. Todos necesitamos pasar más tiempo a solas contigo, para descansar al abrigo de Tus brazos, para recuperar las fuerzas y obtener la fortaleza de Tu Espíritu. Para poder pensar solamente en Ti, para orar y acercarnos a Ti sin que medien otras distracciones. ¡Gracias, Jesús!

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