¡La clave de la calma, la paz, la serenidad, la pacienciay el amor es reposar en el Señor!

Jesús dijo: «Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas; porque Mi yugo es fácil y ligera Mi carga» (Mat.11:28-30).
El Señor dijo: «Mi yugo es fácil y ligera Mi carga», pero puso una condición: «¡Venid a Mí!» Cuando te sientas agotado por las tensiones de esta vida podrás volar hacia Dios en las alas de la oración y la fe, y hallar allí el alivio que sólo Él puede darte. ¡Él sabe qué es lo que más necesitas! Descanso, paz e intimidad con Él, y el alimento de Su Palabra. «Y hallaréis descanso para vuestras almas». Muy pocos entienden que el alma es un cuerpo y su espíritu (Gén.2:7). ¡Si no descansas en el Espíritu, agotarás tu cuerpo!
Jesús incluso llegó a decir de sí mismo: «Soy manso y humilde de corazón» -humilde- «y hallaréis descanso para vuestras almas». Si eres manso y humilde de corazón, hallarás descanso para tu alma, ¡porque Su yugo es fácil y ligera Su carga! ¡Toma Su yugo! ¡No el yugo de este mundo, ni tu yugo personal, sino el yugo del amor de Jesús y Su carga de amor por los demás!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *