Aunque a tu alrededor no hay más que guerra y confusión, en tu corazón puede reinar la paz gracias a Jesucristo, el Príncipe de Paz.

En el mundo exterior hay guerra, desorden y confusión, pero tú por fin te has librado de eso interiormente, y el Señor puede guardarte aun en medio de cualquier problema o disturbio. ¡Así que por nada debes preocuparte!
¡Jesús nunca duerme! Él vela siempre. Conoce cada uno de tus cabellos. Todo está en Sus manos. «Me oculta en la Roca (Jesús) que sombra le da a una tierra sedienta de Dios; y con Su mano mi ser guardará seguro y envuelto en Su Amor.»
¡El Señor puede protegerte estés donde estés! ¡Y si decide que es mejor llevarte al Cielo, con Él, en lugar de cuidarte, de todos modos te irá bien! «Porque nuestras vidas están escondidas con Cristo en Dios», «Tú guardarás en completa paz a aquél cuyo pensamiento en Ti persevera, porque en Ti ha confiado» (Col.3:3; Isa.26:3).
Es Él quien da paz. De Él viene tu socorro. En Él está tu confianza. Debes depositar tu confianza en Jesús, ¡el fundamento más sólido del mundo! «¡A salvo en los brazos de Jesús, seguro en Su acogedor regazo! ¡Allí se encuentra la dicha, allí te aguarda el descanso!»

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